Cuando se acerque a su jefe con un problema, usted no quiere ser percibido como un quejica. Usted
obtendrá mejores respuestas y más apoyo mediante la presentación de sí
mismo como alguien que busca hacer las cosas mejor para su organización.
Para tocar con
el tono adecuado, siga estos pasos:
• Vaya con un plan. No irrumpir y empezar a arrojar sus quejas no importa lo frustrado que estè por el problema. Tómese el tiempo para esbozar sus principales puntos, así que no pierda el tiempo quejándose.
• Describa el problema. El jefe trata con un montón de problemas todos los días, así que no
asuma que él o ella conoce todos los detalles de lo que usted necesita
para hablar. Al empezar, plantee el problema básico y proporcione un breve
resumen de por qué es importante para la organización y para su
capacidad de hacer su trabajo.
• Ofrecer soluciones. No se limite a señalar problemas-eso es lloriquear. Vaya a la reunión con algunas soluciones en la mano. Incluso si son rechazadas, podrá demostrar que està comprometido con el éxito de la organización.

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